Después de una celebración espectacular de los 100 años de la Federacion Cinológica Internacional, en el Comité General de la FCI nos dimos a la tarea de reanudar nuestras labores para otros cien años de servicios dedicados a la Canofilia mundial en un ambiente de compañerismo y con un equipo de trabajo con metas fijas en acometer los retos del futuro de manera inmediata.

Uno de los grandes retos que enfrentamos, en todas las Secciones de la FCI: Europa, Américas y el Caribe, Asia y el Pacifico, Oriente Medio y África, está relacionado con las leyes que tratan de restringir la tenencia de perros y declarar muchas de nuestras razas actuales como razas peligrosas. Me consta que en todas las Secciones de la FCI se está dando la batalla legal para evitar la aprobación de estas leyes o derogar las ya existentes.

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Rafael de Santiago
Vicepresidente FCI
Pregunta al veterinario
William Bredal

Mi perro tiene un problema algo embarazoso. Intenta comerse las heces de otros animales, particularmente de caballos, y muy a mi pesar a veces lo consigue. Como parte de su dieta, le doy comida para perros de una marca de buena calidad. ¿Lo hace porque trata de compensar un cierto desequilibrio dietético?

La coprofagia (comer heces) es relativamente común en perros. Al contrario de la creencia popular, los perros que practican la coprofagia no están intentando equilibrar una dieta deficiente, ni padecen una enfermedad gastrointestinal. La historia evolutiva de los perros proporciona una explicación razonable a este comportamiento. El consumo de heces es un tipo de comportamiento común de escarbar que se observa en caninos salvajes. También se observa en perras hembras y hembras caninas salvajes con cachorros. Existe la teoría de que este comportamiento puede continuar después del destete de los cachorros, o que se da con más facilidad entre los perros de un mismo hogar. Expertos en comportamiento canino indican que la consumición de heces puede ser en algunos casos un comportamiento de búsqueda de atención, y si éste es el caso, es recomendable ignorar este comportamiento cuando sucede, si es posible. La mejor manera de evitar que los perros consuman heces es limitar el acceso a la materia fecal supervisando los paseos, restringiendo el acceso de los perros a las heces de otros animales, incluidos animales salvajes, y manteniendo el jardín o el patio limpio de heces.

Esta respuesta la dio William Bredal, Doctor en Medicina Veterinaria, Director Técnico de Veterinaria de Eukanuba.